lunes, 14 de junio de 2010

¿Por qué a mí? ¿Por qué a nosotros? La llegada de el(la) hijo(a) diferente.

¿Por qué a mi? ¿Por qué a nosotros?

La llegada de un bebé es una de las experiencias más bellas por las que pasa el ser humano.

Nada se compara con el hecho de ser padres, para la mujer, sentir esos nueve meses a su hijo(a) dentro de sí, y para los hombres, la sensación de tener pronto un pequeño ser que esperará lo mejor de sí, y lo verá como su “héroe”… estos y miles de otros pensamientos pasan por las cabezas de esos padres, y otros miles de sentimientos más se experimentan en el corazón…

Pero, ¿qué ocurre con estos padres cuando al momento de conocer a su hijo(a), se entera que viene con una necesidad especial?

El shock.

El nacimiento de un hijo con discapacidad supone un shock dentro de la familia (María Pilar Sarto Martín, Universidad de Salamanca)

Cuando una pareja está planificando tener un hijo(a), se imaginan que este vendrá “sano” y “normal”. Pero cuando este hijo(a) viene con algún tipo de “discapacidad” de cualquier tipo, la familia experimenta una pérdida por el hijo que se esperaba y que no llegó. Estos sentimientos son totalmente normales de sentir, en ningún caso se es peor o mal padre por sentirse así.

Existen varias formas de describir el paso a paso por el que transcurren la familia a la llegada del hijo(a) diferente. Estas suelen ser:

1. Conmoción: Dolor, culpa, preguntas como: ¿Qué he hecho de malo? , mucha autocompasión, vergüenza, querer alejar al niño de sí.

2. Negación: ante el diagnóstico, buscar distintas opiniones de diferentes profesionales, buscar la forma de revertir esta situación.

3. Tristeza: desolación, nostalgia por la pérdida del niño que esperaban, esto también es llamado “Duelo”, aquí se incrementa el sentimiento de culpa.

4. Aceptación: Poco a poco, los padres comienzan a ver a su hijo(a) sin estas barreras anteriores, esto les permite darse cuenta de las necesidades que necesita su hijo(a), adquieren más confianza en su capacidad como padres para criar a este bebé, igualmente los períodos de ambivalencia seguirán dándose pero irán atenuándose poco a poco.

5. Reorganización: Al aceptar al niño(a) y su capacidad diferente, la familia se libera de los sentimientos de culpa, logran apoyarse mutuamente, se pueden distribuir las tareas, van sacando lo mejor de sí en pro del crecimiento del hijo(a) y de ellos como padres, pareja, hermanos si los hay, etc.

La llegada de todo hijo inevitablemente causará efectos en una familia. Cuando este hijo viene con una capacidad diferente, estos efectos son en su mayoría:

a) Psicológicos, emocionales y sociales: Es deseable que los padres y la familia en general pueda recibir algún tipo de ayuda psicológica, emocional y social. Lamentablemente no todas las experiencias cuentan con estas ayudas. El acompañamiento de la familia por profesionales capacitados en esta área es fundamental. La familia sufrirá ciertos cambios, de ánimo, ya que probablemente sentirán mucha tristeza que antes no habían experimentado. Además, en el ámbito social, la familia tenderá a alejarse de los amigos, privilegiando en parte la atención del nuevo hijo(a) y en parte por los mismos cambios de ánimo tendientes a ser más bien tristes, agobiados, conmovidos, etc.

b) En las interrelaciones de los integrantes de la familia y en los cuidados especiales: El grupo familiar deberá comenzar a funcionar de la mejor manera posible para el buen desarrollo del hijo(a). Probablemente cambiaran los tiempos fuera de casa, los tiempos de sueño, los tiempos compartidos con los otros hijos si los hay, la relación de hermanos también cambia, habiendo muchas veces que dar mayores responsabilidades a los hijos “sanos” lo cual inevitablemente generará ciertos conflictos entre padres, hijos y hermanos lo cual es aconsejable ser atendido también, y habrán gastos extras asociados a los cuidados especiales para el nuevo hijo(a), mayores visitas al médico, u otros profesionales implicados en el desarrollo del hijo(a) y la familia. (Psicopedagogos, Orientadores Familiares, Educadores Diferenciales, Psicólogos, etc.)

Es importante que las familias puedan contar con las llamadas redes de apoyo, participar con asociaciones de padres, instituciones que colaboren en el camino que les queda por delante, en fin, educarse lo mejor posible para la salud integral de toda la familia.



Antes de finalizar este articulo, quisiera agregar lo importante que es el no olvidar que la llegada de un bebé, bajo las condiciones que sea que venga, es la llegada de VIDA...un hijo(a) es VIDA....y la VIDA es el milagro más hermoso que existe en el mundo.

Emilia Valenzuela.

*Artículo basado en “Guía para padres de niños, niñas y jóvenes con discapacidad”, del Gobierno de Chile, Ministerio de Educación, y Artículo “Familia y Discapacidad” de María Pilar Sarto Martin, Universidad de Salamanca.


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2 comentarios:

VANE dijo...

Felicidades!!!!!!

Emilia Valenzuela dijo...

Gracias Vane, espero que este Blog te sea util...y si conoces gente que les interese el tema, invitalos...
Cariños!!!!